EL GÉNESIS LOS MILAGROS Y LAS PROFECÍAS SEGÚN EL ESPIRITISMO

Allan Kardec

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42. Este período está marcado por uno de los mayores cataclismos que hayan conmovido el globo, cambiando una vez más el aspecto de su superficie y destruyendo una infinidad de especies vivas de las que sólo quedan hoy restos. Por doquier, dejó rastros de su paso, y estas huellas dan testimonio de su generalidad. Las aguas, removidas con violencia de sus lechos, invadieron los continentes arrastrando consigo tierras y peñascos, desnudando montañas y arrastrando de cuajo bosques seculares. Los nuevos depósitos que formaron reciben el nombre geológico de terrenos diluvianos.

43. Entre las huellas más significativas de este gran desastre se encuentran las rocas llamadas bloques erráticos. Se denominan así a los peñascos de granito que se encuentran aislados en las planicies reposando sobre terrenos terciarios y en medio de terrenos diluvianos, a veces a muchos cientos de leguas de las montañas de donde fueron arrancados. Es evidente que sólo pudieron ser transportados a tal distancia por la violencia de las corrientes.8

44. Otro hecho, igualmente característico, cuya causa aún no se supo explicar, es la existencia en los terrenos diluvianos de los primeros aerolitos, pues recién en esta época comenzaron a caer, lo que hace suponer que la causa que los produce no existía anteriormente.

45. Es también en esta época cuando comenzaron a cubrirse de hielo los polos y formarse glaciares en las montañas, lo que indica un cambio notable en la temperatura del planeta. Este cambio debe haber sido súbito, ya que, si se hubiese operado gradualmente, animales como el elefante, que viven hoy sólo en zonas cálidas y que encontramos en elevado número en estado fósil en las tierras polares, hubieran tenido el tiempo suficiente de retirarse, poco a poco, hacia las regiones de temperatura más benigna. Todo indica, por el contrario, que fueron atrapados bruscamente por una ola de frío y cubiertos por los hielos.9

46. He ahí el verdadero diluvio universal. Las opiniones sobre las causas que pudieron producirlo están repartidas, mas, sean las que fueren, el hecho es una realidad. Generalmente se cree que ocurrió un cambio brusco en la posición del eje y de los polos e la Tierra: entonces se produjo una proyección general de las aguas sobre la superficie. Si este cambio se hubiera operado con lentitud, las aguas se hubiesen desplazado gradualmente, sin sacudidas, mientras que todos los indicios llevan la idea de una conmoción violenta y súbita. Como ignoramos la causa verdadera, sólo podemos emitir hipótesis. El desplazamiento repentino de las aguas pudo haber sido ocasionado, tal vez, por el levantamiento de ciertas partes de la corteza sólida y la formación de nuevas montañas en el seno de los mares, como sucedió en los comienzos del período terciario. Pero, además de que el cataclismo no hubiese sido general, no explicaría tampoco el cambio súbito de temperatura en los polos.

47. Durante el cataclismo causado por la agitación de las aguas murieron muchos animales. Otros, para escapar a la inundación, se retiraron hacia las alturas escondiéndose en cavernas y grietas, donde perecieron en masa debido al hambre, al exterminio mutuo o, quizás, a la irrupción de las aguas en los sitios donde se hallaban refugiados y de donde no pudieron huir. Así se explica la enorme cantidad de huesos de animales diversos, carniceros y de otros tipos, que se descubrieron entremezclados en ciertas cavernas, llamadas por ese motivo brechas o cavernas de huesos. Se los encuentra más comúnmente bajo las estalagmitas. En algunas cavernas, los huesos dan la impresión de haber sido arrastrados por la corriente de las aguas.10